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Cuidado con los juguetes tóxicos, podrían ocasionar diversas enfermedades en niños

El plomo y el mercurio podrían producir dolor abdominal, irritabilidad, insomnio e incluso cáncer.

A pocos días de la navidad, muchas personas están en busca del regalo ideal para el engreído de la casa, por eso el Hospital de la Solidaridad advierte a los padres de familia a tener mucho cuidado antes de adquirir estos productos ya que podrían ocasionar diversos problemas de salud en los niños.

Para el Dr. Carlos Quenaya Riva, cirujano pediatra del Hospital de la Solidaridad, es importante tener mucho cuidado a la hora de comprar estos artículos, lo primero es ver que el producto tenga el debido registro sanitario de la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) y que las pinturas sobreexpuestas no se salgan fácilmente.

“No hay un olor especial para detectar los artículos tóxicos, pero si la pintura de un juguete se sale fácilmente al frotarlo, quiere decir que existe una considerable cantidad de plomo en su composición y podría generar una intoxicación directa”, enfatizó el especialista.

El plomo es un elemento sumamente tóxico para la salud, es un metal pesado y es el causante de muchas afecciones en el niño como dolor abdominal, irritabilidad, insomnio, falta de sueño, niños con pérdida de peso y del apetito.

Para el especialista muchos de estos síntomas pasan desapercibidos por los médicos, asociándolos a un simple cólico o parasitosis. Lo ideal es que se haga un examen minucioso y de descarte para dar con el diagnóstico correcto y aplicar el tratamiento adecuado.

“Cuando se vuelve crónica la intoxicación por plomo, se presentan a largo plazo otras manifestaciones, entre ellas, coloración violácea y oscura sobre el borde de las encías, los pequeños dejan de tener un buen desarrollo psicomotor y no se desarrollan adecuadamente”, señaló el Dr. Carlos Quenaya.

Otro factor a tomar en cuenta antes de comprar el producto es el tamaño y la composición del mismo, pues si son piezas muy pequeñas el niño lo puede ingerir en cualquier momento y sufrir de un atragantamiento o irse hacia el esófago, por la vía aérea a la tráquea y el bronquio.

En el caso de las máscaras, no es recomendable que las usen porque podrían ocasionar reacciones alérgicas de contacto, dermatitis, entre otros.

Aunque no es tan alta la concentración de cadmio y mercurio en los juguetes, ambos podrían convertirse en elementos muy dañinos para la salud del niño y ocasionar a largo plazo cánceres hepáticos. Dado el caso, produciría enrojecimiento de mejillas, labios y nariz, además de caída de cabello y uñas.

Ante estos síntomas es importante que los padres lleven de inmediato a sus niños al pediatra, quien deberá identificar si el niño convive cerca de algún taller de pintura, si sus padres realizan actividades con pinturas fuertes o tóxicas, entre otros.

 

Lima, 22 de diciembre de 2017


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